Tus clientes entran, ven los avances, dejan comentarios y aprueban cada entrega. Queda registrado quién aprobó qué versión y qué día.
Sin tarjeta de crédito. Si no seguís, la cuenta se suspende y tus datos quedan.
No es desorden. Es que el mail y el Drive no fueron hechos para esto.
Cinco archivos con nombres parecidos y nadie se acuerda cuál fue el que se mandó. Peor: cuál fue el que aprobaron.
La aprobación está en un mail de hace tres semanas, en la casilla de alguien que ese día estaba de licencia.
Compartiste una carpeta para que la vieran rápido y hoy no sabés quién la tiene ni a quién se la reenviaron.
Cuatro pasos. El resto lo hace solo.
Le creás un usuario. Entra por la dirección de tu agencia, con tu nombre y tus colores.
Queda en borrador mientras la armás. El cliente no se entera hasta que la publicás.
Ve los archivos en el navegador, comenta sobre uno puntual, y aprueba o pide cambios. Le llega un mail cuando hay algo nuevo.
La v1 queda entera, con sus archivos y su conversación. Podés mostrar exactamente qué fue lo que se rechazó.
Un FODA en un Word lo hace cualquiera. Acá el análisis entra como entregable: tiene versiones, el cliente lo comenta y lo aprueba, y queda con firma y fecha igual que un plano o un manual.
Criterios con peso, opciones con puntaje, y el total calculado solo. Si hay empate te lo dice, y si elegís una opción que no es la de mayor puntaje también: la matriz ordena el pensamiento, no lo reemplaza.
Cada análisis se imprime o se guarda como PDF con membrete: tu agencia, el proyecto, el cliente, la versión, quién lo elaboró y quién lo aprobó.
Cada versión guarda sus archivos y su conversación. La rechazada no se borra: queda para mostrar qué se rechazó.
El cliente aprueba en el sistema. Queda quién fue, qué día y con qué comentario.
No hay enlace público ni carpeta compartida. Cada descarga pasa por la sesión y queda registrada.
El feedback va anclado al archivo del que habla, no suelto en un mail aparte.
Al cliente cuando publicás; a tu equipo cuando aprueban o piden cambios. Nadie tiene que estar mirando.
Tu cliente entra a la dirección de tu agencia y ve tu nombre y tus colores.
15 días de prueba en cualquiera. Elegís el plan después, desde adentro.
Para estudios chicos que arrancan.
El plan de todos los dias.
Sin limites, para equipos grandes.
Se cobra por Mercado Pago. Si dejás de pagar, la cuenta queda suspendida pero no se borra nada: volvés a entrar y está todo.
No. Entran desde el navegador con un usuario y una contraseña que les creás vos. Los documentos de Word y los PDF se ven adentro del portal, sin descargarlos.
Sí. Tu cliente entra a la dirección de tu agencia y ve tu nombre y tus colores. El sistema no le muestra nuestra marca.
La cuenta queda suspendida y nadie entra, pero no se borra nada. Cuando volvés a pagar está todo como lo dejaste.
Los usuarios de la empresa a la que pertenece ese proyecto, y el equipo tuyo que asignes. No hay enlaces públicos: cada descarga pasa por la sesión y queda registrada.
Creás la cuenta en un minuto y cargás tu primer cliente. Si no te sirve, no hiciste nada más que perder ese minuto.
Crear cuenta — 15 días gratis